[1]
TODO tan relativo, dijo,
que lo absoluto es
un juego de ficción
animando esta aventura
de vivir.

[2]
NO TENÍA más interés
que pasar las horas
mirando la calle,
mientras la fantasía escapaba
por los rincones del alma.

[3]
SABÍA de la espera,
de su no
decir nada,
alargando el dolor.

[4]
AL ABRIR las manos
las estrellas escaparon
buscando otra calle
para morir.

[5]
SU ALMA arrastraba
historias con deseos,
tantos deseos
que la noche se convirtió
en un espejo donde soñar.

[6]
SUS OJOS contenían
la sonrisa de las cosas eternas,
eran el mar
descargando olas
en playas lejanas.

[7]
LA MAÑANA sembró una sonrisa
entre sus dedos
y en la boca, toda el agua
de los días.

[8]
BASTÓ un segundo
para retomar las ausencias;
otro, para volver
al anonimato.

[9]
TANTO enmudeció
que confundía el mar
con la endeble línea
del tiempo.

[10]
LA CALLE fabricaba rumbos;
ella, pájaros de aceite
ahuyentando la nube de sus dedos.

[11]
SIGUE esperando
mientras resucita
el anhelo
en cada esquina.

[12]
CADA día dibujaba rostros
con trozos de esperas,
solo le importaba el silencio.

[13]
¿A QUÉ sabe la vida?
Preguntó.
A libertad,
le respondieron.

[14]
EL FUEGO la empujó contra la tarde,
sobre esa endeble línea de horizonte
que trazan las colinas del Edén.

[15]
NO era música
sino el cálido tacto
que terminaba
en su sonrisa.

[16]
AGUARDABA el amanecer
y encontró su nombre,
todos los sueños
con ganas de volar.

[17]
COMPRÓ la tarde
y las prisas
grabando en los rincones
la magia del deseo.

[18]
LA HUELLA de sus labios
era reflejo de la vida
en el frágil círculo del agua.

[19]
CUANDO el silencio abrazaba
el misterio de la carne,
aparcó por las esquinas
el dolor del vacío.

[20]
HOY es tarde, dijo,
sólo queda espacio
para que los dioses
cortejen a las hadas.
Sus ojos contenían la sonrisa de las horas eternas….
Poema 6
Me acojo a la sensibilidad de este poemario, a la sutileza de tu voz. Gracias
Muchas gracias Faustino, por permitir la lectura de estos poemas, de forma altruista.
Enhorabuena.