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	<title>Y se quedaran los pájaros cantando archivos - Faustino Lobato</title>
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		<title>Cómo percibir el mundo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Faustino Lobato]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 26 May 2025 07:50:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Area poesía]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Presentaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Reseñas literarias]]></category>
		<category><![CDATA[Y se quedaran los pájaros cantando]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Y se quedarán los pájaros cantando, es el último libro de Antonio Castro editado por Olé Libros ( Valencia, 2024). Un libro que considero la obra madura de un autor...</p>
<p>La entrada <a href="https://www.faustinolobato.com/2025/05/26/y-se-quedaran-los-pajaros-cantando-2/">Cómo percibir el mundo</a> se publicó primero en <a href="https://www.faustinolobato.com">Faustino Lobato</a>.</p>
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<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Y se quedarán los pájaros cantando</em></strong>, es el último libro de Antonio Castro editado por Olé Libros ( Valencia, 2024). Un libro que considero la obra madura de un autor consagrado a la escritura desde hace más de 24 años. Importa saber que Antonio sigue una máxima: «<em>La vida te da razones para escribir; la escritura te da motivos para vivir</em>”. Esta máxima la amplía en este libro con otras expresiones “<em>llevo tantos poemas en mitad de la sangre, cuántos rayos de luz sin nombre todavía.</em>”</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="769" height="1024" src="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/vencejo2_cubierta-scaled-769x1024.webp" alt="" class="wp-image-14090" srcset="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/vencejo2_cubierta-scaled-769x1024.webp 769w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/vencejo2_cubierta-scaled-225x300.webp 225w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/vencejo2_cubierta-scaled-768x1023.webp 768w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/vencejo2_cubierta-scaled-1153x1536.webp 1153w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/vencejo2_cubierta-scaled-1538x2048.webp 1538w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/vencejo2_cubierta-scaled.webp 1922w" sizes="(max-width: 769px) 100vw, 769px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">1.<strong>CONTINENTE DEL LIBRO</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta obra llama la atención su envoltorio:&nbsp; <strong>las ilustraciones</strong>&nbsp; de María Pirez y <strong>el QR </strong>en una de las primeras páginas, realizado por Alejandro Huyro. Estos conforman algo más que una estética. Cada uno es útil para estructurar el contenido y para incluir al colectivo de invidentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">2.<strong>CONTENIDO DEL LIBRO</strong></p>



<ol class="wp-block-list">
<li></li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El título</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">            E<strong>l título</strong> está tomado de los versos de Juan Ramón Jiménez: “&#8230; <em>Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol/verde, sin pozo blanco, /sin cielo azul y plácido&#8230;/</em><strong><em>Y se quedarán los pájaros cantando</em>.</strong>” Antonio, los reinterpreta en uno de sus poemas<a id="_ftnref1" href="#_ftn1">[1]</a> escribiendo: “<em>Reconforta saber que detrás de nosotros, /más allá del final/que tenaz nos persigue/ (que ciegos perseguimos),/se quedarán los pájaros cantando</em>.”</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los inter-textos&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Llama la atención una serie de citas que introducen cada uno de los <strong>ocho apartados </strong>en los que se divide el libro. Junto a estos versos cabecera se encuentran las magníficas <strong>ilustraciones de María Pírez Carrasco. </strong>Más allá de una razón estética, estas citas minuciosamente escogidas, nos sitúan ante la propuesta de nuestro autor. Ellas, a paso, texto a texto, nos llevan de la mano hacia los puntos esenciales de la obra, a las preocupaciones que el autor explicita y que, como ante un espejo, quiere que el lector se mire.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los autores de os inter texto son: <strong>Jesús Munarriz; Federico García Lorca; Antonio Machado; Rabindranath Tagore; Edgar Allan Poe; Manuel Alcántara; Fray Luis de León; Juan Ramón Jiménez.</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="769" src="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/gorrion-scaled-1024x769.webp" alt="" class="wp-image-14091" srcset="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/gorrion-scaled-1024x769.webp 1024w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/gorrion-scaled-300x225.webp 300w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/gorrion-scaled-768x577.webp 768w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/gorrion-scaled-1536x1153.webp 1536w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/gorrion-scaled-2048x1538.webp 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Del relato al meta relato</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En este libro, el relato poético apunta a temas esenciales que nos abren al núcleo esencial de la obra:&nbsp; <strong><em>El tiempo, la memoria, la soledad, y la existencia</em></strong><em>.</em> Estos temas, desarrollados atreves de los versos, nos llevan a un <strong>meta-relato poético</strong> que va más allá de la propia obra. Y digo núcleo esencial desde el aspecto más filosófico y profundo de la palabra esencia, es decir, aquello que constituye la naturaleza de la realidad, lo que permanece, lo que no es accidental. Estos elementos son importes por ello.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No hay que olvidar otros materiales del libro que también nos llevan al meta relato, estos son los <strong>aforismos.</strong>  Con la presencia de estos en la obra aseveramos que este libro <strong>no es solo un libro de poemas sino también un libro de reflexión.</strong> Los aforismos saltan por los rincones de la obra. En algunos poemas aparecen unos versos en forma de<strong> breves sentencias que expresan una verdad.</strong> Cito algunos: “<em>Todo final es un comienzo/ una puerta que se abre a lo desconocido<a id="_ftnref2" href="#_ftn2"><strong>[2]</strong></a></em>”; “<em>Pertenecer a todo, pero ser uno mismo</em><a id="_ftnref3" href="#_ftn3">[3]</a>«; “<em>Tras el telón que baja/seguirá la tragedia/ cotidiana del mundo<a id="_ftnref4" href="#_ftn4"><strong>[4]</strong></a></em>”. Hay muchos más aforismos<a id="_ftnref5" href="#_ftn5">[5]</a> pero no me voy a detener en ellos. Esto sería material para una conferencia con el autor. Sugiero buscarlos y disfrutar con ellos. Aquí los cito para constatar ese <strong>tono esencial y reflexivo</strong> que la obra tiene y que en realidad forman parte del ADN literario de Antonio Castro, para mí un hombre sabio, un auténtico humanista.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="769" height="1024" src="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/Esta-no-scaled-769x1024.webp" alt="" class="wp-image-14092" srcset="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/Esta-no-scaled-769x1024.webp 769w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/Esta-no-scaled-225x300.webp 225w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/Esta-no-scaled-768x1023.webp 768w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/Esta-no-scaled-1153x1536.webp 1153w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/Esta-no-scaled-1538x2048.webp 1538w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/Esta-no-scaled.webp 1922w" sizes="(max-width: 769px) 100vw, 769px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">            Me centro en los temas del contenido arriba citados: <em><strong>El tiempo, la soledad, la existencia y los gestos.</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Así, en los referidos al<strong><em> tiempo</em></strong>, el autor se pregunta por él<a href="#_ftn6" id="_ftnref6">[6]</a> lo cuestiona en relación a la palabra: ¿<em>Acaso la palabra/ puede dar explicación de su esencia, / su alcance, su medida?</em> En estos versos, Antonio Castro, plantea <strong>la paradoja</strong> de la finitud en lo infinito, “<em>saber/</em>que apenas <em>seré un punto imperceptible /de su dimensión eterna</em>.” Por otro lado, en el &nbsp;poema &nbsp;VI el yo lírico da la sensación que lo finito es sinónimo de la muerte.&nbsp; Advierto que otros lugares del libro hay una predisposición a mirar de frente la muerte.&nbsp; Con este poema subrayo aquello que tiene que ver con la preocupación del tiempo que pasa (<em>tempus fugit</em>) trayendo a la reflexión los versos de Virgilio<a href="#_ftn7" id="_ftnref7">[7]</a> en sus Geórgicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo cierto es que el tiempo expresado en este libro, es algo más que un contar minutos y horas, es un tiempo que está por encima de lo cronológico, porque, dice el poeta, “<em>Ni siquiera la vida es medida de nada. //Tan solo la memoria con su alma de pájaro, /de árbol o de ola //puede dar testimonio de mi paso, /mi tiempo// que se funde con el tiempo.</em>”</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro gran elemento es la <strong><em>soledad,</em></strong> <em>la vespertina/soledad / de arcilla y lumbre, /cuando ya todo es frágil, /cuando dejar de ser</em><a href="#_ftn8" id="_ftnref8">[8]</a>donde nuestro autor nos sitúa ante la particular sensación del abandono en un contexto nocturno y de silencio.&nbsp; Aquí, la soledad aparece de forma patente. Por otro lado, curiosamente, el<strong> marco</strong> que lo envuelve es de renacimiento en las tardes de <strong>la primavera. Todo sucede en mayo</strong>. En otros poemas la soledad<a href="#_ftn9" id="_ftnref9">[9]</a> <em>está sin adjetivos</em> es, netamente lo que es, y Antonio Castro lo sitúa en el contexto lírico del abandono y de la codicia estéril. También la sitúa en el centro del sentimiento puro, donde <em>el corazón sabe<a href="#_ftn10" id="_ftnref10"><strong>[10]</strong></a></em>… <em>de la tristeza, /del llanto encarcelado, del amor y las lágrimas, /… de la guerra, la miseria y el hambre.”</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="769" src="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/cap6_gaviota-cabecinegra_Chroicocephalus-ridibundus-scaled-1024x769.webp" alt="" class="wp-image-14093" srcset="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/cap6_gaviota-cabecinegra_Chroicocephalus-ridibundus-scaled-1024x769.webp 1024w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/cap6_gaviota-cabecinegra_Chroicocephalus-ridibundus-scaled-300x225.webp 300w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/cap6_gaviota-cabecinegra_Chroicocephalus-ridibundus-scaled-768x577.webp 768w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/cap6_gaviota-cabecinegra_Chroicocephalus-ridibundus-scaled-1536x1153.webp 1536w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/cap6_gaviota-cabecinegra_Chroicocephalus-ridibundus-scaled-2048x1538.webp 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los aspectos anteriores nos llevan a contemplar la <strong><em>existencia</em></strong>, más allá de la preocupación del tiempo y la muerte. La existencia como realidad cercana en la que la amada<a id="_ftnref11" href="#_ftn11">[11]</a> toma un especial protagonismo y que por ser así los términos se vuelven universales.<strong> El amor</strong>, aunque subjetivo, <strong>pertenece a la esencia vital de lo humano, al <em>ser ahí</em></strong><a id="_ftnref12" href="#_ftn12">[12]</a>. Así lo expresa nuestro autor:<em> Contemplo los ojos que tantas veces/he mirado, su destello, su luz, /el amor guarecido tras los párpados, /las manos con que poda/los geranios con mimosa destreza, /el jazmín, las hortensias, /el gesto involuntario de su cuello/al apartar los rizos de la frente, /la sonrisa que cae/como rocío sobre los parterres.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&nbsp;</em>Versos de amor contoques existenciales y vitales porque es la vida lo que mantiene a este yo lírico que contempla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este elemento de <strong>lo afectivo se asocia a la contemplación</strong> de la realidad como el suelo de lo vital y de la existencia. Una vida/ existencia, en otros versos, cuestionada: <em>¿Qué lugar necesita/la vida para ser un rincón habitable?<a id="_ftnref13" href="#_ftn13"><strong>[13]</strong></a></em> , naturaleza en el decir que esta es: “<em>mar, dehesa en primavera, /arrecife y encina que sabe del otoño”<a id="_ftnref14" href="#_ftn14"><strong>[14]</strong></a>. </em>Porque, sin lugar a dudas, la<em> vida/ existencia</em> es la que, para nuestro poeta,<em> “busca a veces un refugio/por detrás de la máscara”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En esta obra, también es importante subrayar <strong>los gestos</strong>, como la <strong><em>sonrisa/ la espera / la presencia/ observación</em></strong>. &nbsp;Estos nos acercan al alma del autor. No hay espacio para escribir mucho sobre ello por eso me limito a dar unas notas de cada uno de ellos, observados en algunos de los poemas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se cuestiona nuestro autor si <strong>la sonrisa </strong>concede esperanza y otorga explicación a las dudas. “<em>Una<strong> blanca</strong> sonrisa/poblada de dulzura, como hierba de marzo, /<strong>ingenua, fresca y libre</strong>/a la deriva, <strong>franca</strong>, con el don de la luz/como regalo propio, /dadivosa de sol entre sus labios, /sembrando la mañana de alegría, /regalando futuro a cada paso/sin más obligación/que su propia hermosura</em>.”<a href="#_ftn15" id="_ftnref15">[15]</a> Aquí los adjetivos, gerundios y comparaciones en el contexto de esta palabra dan una tonalidad relevante al gesto. La sonrisa aparece en otros poemas siendo una expresión a tener en cuenta sobre todo cuando la observa en la amada, como arriba indico: &nbsp;una “<em>sonrisa que cae/ como rocío sobre los parterres<a href="#_ftn16" id="_ftnref16"><strong>[16]</strong></a>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Otro de los gestos, el <strong>de la espera</strong> ante el regreso, lo encontramos en el en el poema XXI<a href="#_ftn17" id="_ftnref17">[17]</a>, donde los pájaros están volviendo (haciendo un guiño a Becker). “<em>Vuelven las golondrinas, añorando balcones/donde colgar sus miedos</em>”. Los versos finales del poema apuntan a la contradicción y al desasosiego: &nbsp;<em>Tornan todas las aves/como la sangre torna sumisa al corazón.// Pero tú no regresas.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">La señal de <strong>la presencia</strong> que evita la zozobra la encontramos en el apartado VI<a id="_ftnref18" href="#_ftn18">[18]</a>. En los versos del poema <strong>inicial aparecen </strong>unas <strong>anáforas adverbiales de tiempo</strong> con la implícita presencia del yo lirico y que, machaconamente, hablan de un estado de ánimo lleno de miedos, de dudas, de zozobras, como las de un náufrago. <em>“Cuando todo parece tristemente agotado…//Cuando cualquier deseo… //Cuando la infinitud se me muestra…” </em>Y para rematar, en los versos finales se observa cómo las preocupaciones desaparecen ante el mensaje de una presencia que provoca y en el que el yo poético trata de “<em>luchar muriendo/ nadar soñando/ para seguir con vida</em>.” Tremendo estos gerundios.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="769" height="1024" src="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/vencejo1_-scaled-769x1024.webp" alt="" class="wp-image-14094" srcset="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/vencejo1_-scaled-769x1024.webp 769w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/vencejo1_-scaled-225x300.webp 225w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/vencejo1_-scaled-768x1023.webp 768w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/vencejo1_-scaled-1153x1536.webp 1153w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/vencejo1_-scaled-1538x2048.webp 1538w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2025/05/vencejo1_-scaled.webp 1922w" sizes="(max-width: 769px) 100vw, 769px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">            El hecho de <strong>observar</strong>, en este libro, es sinónimo de <strong>contemplación. </strong>Este elemento aparece especialmente al final de la obra<a id="_ftnref19" href="#_ftn19">[19]</a> donde los poemas subrayan el ser palabra y en el que aparece el otoño. Justo en este capítulo, la observación <strong>lleva a descubrir la tensión paradójica entre la fortaleza (del roble) y la fragilidad (de la hoja que cae en otoño)</strong>, como encontramos en algunos de los versos del poema XXXII<a id="_ftnref20" href="#_ftn20">[20]</a>. El yo lirico comprende la finitud “<em>observando el temblor/ de la última hoja del roble en este otoño/que enreda sus cabellos en el valle</em>.” Lo paradójico es una realidad con la que Antonio Castro juega y que, en este lugar, es parte de la reflexión, actitud que se remarca en toda la obra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">            El libro <strong>sorprende por la forma de sentir y de expresar de nuestro autor. </strong>Quienes se acerquen a esta obra tienen garantizada la reflexión y a través de ella la sorpresa de la búsqueda interior. <strong>Esta obra, repito, va más allá del género poético</strong>. Viene a colación las palabras de Abelardo Castillo, uno de los grandes escritores de Argentina, que decía: “<em>La poesía no es una manera de escribir, es más bien un modo de vivir, de percibir el mundo</em>«<a id="_ftnref21" href="#_ftn21">[21]</a> y esto es lo que ha hecho Antonio Castro<strong> mostrarnos cómo percibir el mundo</strong>.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Pág. 74</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> pág. 27</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref3" id="_ftn3">[3]</a> pág. 79</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref4" id="_ftn4">[4]</a> pág. 92</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref5" id="_ftn5">[5]</a>&nbsp; En las págs.: 29; 39; 45; 64; 83</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref6" id="_ftn6">[6]</a> Poema VI, cp. II, pág. 27</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref7" id="_ftn7">[7]</a> “<em>Sed fugit interea fugit irreparabile tempus</em>”. Virgilio, Georgicae, III,284</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref8" id="_ftn8">[8]</a> Poema XIV, c. IV, pág. 46-7</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref9" id="_ftn9">[9]</a> Pág. 67</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref10" id="_ftn10">[10]</a> Poema I, Pág. 8</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref11" id="_ftn11">[11]</a> Poema XXVI, cap. VI, pág. 74</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref12" id="_ftn12">[12]</a> <em>Dasein</em>, Heidegger</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref13" id="_ftn13">[13]</a> Pág. 91</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref14" id="_ftn14">[14]</a>&nbsp; Pág. 92</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref15" id="_ftn15">[15]</a> Poema XI, pág. 38</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref16" id="_ftn16">[16]</a> Poema XXVI, pág. 74</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref17" id="_ftn17">[17]</a> Pág.63</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref18" id="_ftn18">[18]</a> Págs. 67-69</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref19" id="_ftn19">[19]</a>&nbsp; Capítulo VIII, págs. 85-87</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref20" id="_ftn20">[20]</a> Pág. 89</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref21" id="_ftn21">[21]</a> Poesía y prosa, 10 de junio de 2017.</p>
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		<title>Y se quedarán los pájaros cantando</title>
		<link>https://www.faustinolobato.com/2024/10/02/y-se-quedaran-los-pajaros-cantando/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Faustino Lobato]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 02 Oct 2024 19:44:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Area poesía]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentros poéticos]]></category>
		<category><![CDATA[Presentaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Reseñas literarias]]></category>
		<category><![CDATA[Y se quedaran los pájaros cantando]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Presentación libro Antonio Castro  Esta tarde acompañamos a Antonio Castro con ocasión de presentar su último libro Y se quedarán los pájaros cantando, un título singular extraído de unos versos...</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Presentación libro Antonio Castro </strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="577" src="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2024/10/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-27-a-las-21.28.07_7bbe93c4-1024x577.webp" alt="" class="wp-image-13300" srcset="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2024/10/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-27-a-las-21.28.07_7bbe93c4-1024x577.webp 1024w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2024/10/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-27-a-las-21.28.07_7bbe93c4-300x169.webp 300w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2024/10/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-27-a-las-21.28.07_7bbe93c4-768x433.webp 768w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2024/10/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-27-a-las-21.28.07_7bbe93c4-1536x865.webp 1536w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2024/10/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-27-a-las-21.28.07_7bbe93c4-2048x1154.webp 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Esta tarde acompañamos a Antonio Castro con ocasión de presentar su último libro <strong><em>Y se quedarán los pájaros cantando</em></strong>, un título singular extraído de unos versos de Juan Ramón Jiménez. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Me salto la típica bio-bibliografía del autor porque esta la podéis ver en internet para aprovechar el tiempo en un diálogo con él hablando de su libro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De entrada, hay que decir que <strong>estamos ante la obra madura</strong> de un autor consagrado a escribir d<strong>esde hace más de 24 años</strong>. Antonio, sigue su máxima: «<em>La vida te da razones para escribir; la escritura te da motivos para vivir</em>”. Esta máxima la amplía con otras expresiones que aparecen en este libro, “<em>llevo tantos poemas en mitad de la sangre, cuántos rayos de luz sin nombre todavía</em>.” Mirando estas expresiones, estas máximas, i<strong>ntuimos que la intención</strong> de Antonio es la de seguir <em>buscando</em> y <em>persiguiendo </em>el color de la palabra,  el mensaje de la propia vida: “<em>Busco el ritmo apagado/ de estas voces/que cuelgan de los árboles…// persigo la fatiga insomne de las almas/ese trajín de hormigas que pueblan cada instante</em>…” (pág. 81)</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<ol class="wp-block-list">
<li><strong>CONTINENTE DE LA OBRA</strong></li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph">Me gustaría centrarme un momento en el CONTINENTE DE LA OBRA, en la imagen de esta, en sus componentes físicos, Ilustraciones, QR, separación de poemas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Empiezo por preguntar a los responsables del envoltorio de la obra, <strong>a María Pirez</strong> (autora de las ilustraciones) y a <strong>Alejandro Huyro</strong> ( productor del QR que contiene la voz y el sonido de todos los poemas del libro)]



<p class="wp-block-paragraph">&#8211;<strong>María,</strong> imagino que tus ilustraciones, estas y no otras, te las encargó Antonio. Imagino que te explicaría de qué se trataba la obra. <strong>¿Cómo abordas el encargo? ¿Qué supuso para ti hacer estas ilustraciones que cotejan los inicios de cada uno de los capítulos?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8211; <strong>Alejandro</strong>, tú estás acostumbrado a producir bastantes materiales de este tipo. Independientemente de la técnica a aplicar <strong>¿qué elemento emocional colocas? ¿Qué toques especiales pones en la realización de este QR?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>-Una  pregunta para el autor:</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Por qué separar los poemas en apartados, a modo de capítulos, con citas de otros autores y con ilustraciones de pájaros? ¿Por qué hacerlo así y no señalar los capítulos?</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="577" src="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2024/10/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-27-a-las-21.28.07_5212d4b3-1024x577.webp" alt="" class="wp-image-13301" srcset="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2024/10/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-27-a-las-21.28.07_5212d4b3-1024x577.webp 1024w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2024/10/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-27-a-las-21.28.07_5212d4b3-300x169.webp 300w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2024/10/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-27-a-las-21.28.07_5212d4b3-768x433.webp 768w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2024/10/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-27-a-las-21.28.07_5212d4b3-1536x865.webp 1536w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2024/10/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-27-a-las-21.28.07_5212d4b3-2048x1154.webp 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<ol class="wp-block-list" start="2">
<li><strong>CONTENIDO DEL LIBRO</strong></li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph">Para ordenar la presentación del contenido me gustaría preguntarte, <strong>ante algunos de los materiales de lectura y sonido que nos muestras en esta obra.</strong> No tenemos tiempo para los severos e interesantes análisis que este libro nos concita, pero sí para detenernos en algunos aspectos relevantes. Tus palabras nos empujarán a entrar dentro de estas letras, de eso se trata.</p>



<ol class="wp-block-list">
<li><strong>¿Las claves, como previo a la lectura?</strong></li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph">La primera pregunta es sobre  <strong>el QR</strong> ,por cierto realizado por <strong>Alejandro Huyro,</strong> lo primero que escucho son las claves de la obra, las llaves, debo entender, para entrar en tu  espacio literario exoresado en el libro. Me parece generoso por tu parte. Porque no debo entender claves en el sentido de limitar al lector en su incursión por los textos. El lector siempre <strong>aporta </strong>su propio <em>ethos</em> a la obra enriqueciéndola y  enriqueciéndose . Sabemos, siguiendo las reflexiones de Gadamer,&nbsp; que cuando una obra se publica los lectores multiplican su contenido con aspectos que escapan a la intención del autor y siguen el trazo de su intuición literaria. Es cierto que el lector tiene el peligro de<strong> tamizar</strong> todo lo que lee por su bagaje cultural y perderse a veces. En fin, responde a la pregunta, <strong>¿en qué sentido unas claves de tu obra en la puerta de entrada (QR)?</strong></p>



<ol class="wp-block-list" start="2">
<li><strong>El título</strong> <em>&#8230; Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol</em> <br><em>verde, sin pozo blanco,</em> <br><em>sin cielo azul y plácido&#8230;</em><br><strong><em>Y se quedarán los pájaros cantando</em></strong><em>.</em> JUAN RAMÓN JIMÉNEZ<br>Después en el poema XXVI en los versos finales reinterpretas estos versos:<br><strong><em>Reconforta saber que detrás de nosotros</em></strong><em>,</em><br><em>más allá del final</em><br><em>que tenaz nos persigue</em><br><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp; (que ciegos perseguimos),</em><br><strong><em>se quedarán los pájaros cantando.</em></strong><br><strong>No voy a entrar en dentro de este poema, me mantengo en el hecho del título que aparece en la cubierta ¿Por qué este título? ¿A qué hace referencia? ¿Crees que envuelve todo el contenido del libro?</strong></li>



<li><strong>La intencionalidad de los inter-textos, y los puntos esenciales del contenido</strong></li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph">El libro tiene <strong>ocho capítulos</strong>, sin señalar, separados por las <strong>ilustraciones</strong>-magníficas- de<strong> María Pírez Carrasco.</strong> ( &nbsp; )</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada uno de estos capítulos se introducen con unos <strong>intertextos</strong> cabeceras&nbsp; de grandes autores: Jesús <strong>Munarriz</strong>; Federico García <strong>Lorca</strong>; Antonio <strong>Machado</strong>; Rabindranath <strong>Tagore</strong>; Edgar <strong>Allan Poe</strong>; Manuel&nbsp; <strong>Alcántara</strong>; <strong>Fray Luis de León</strong> ; <strong>Juan Ramón </strong>Jimenez.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Más allá de una razón estética, estos <strong>nos sitúan ante tu propuesta</strong> ,<strong> </strong>nos dirigen hacia&nbsp; el núcleo del contenido. Hay <strong>intencionalidad </strong>por la que, paso a paso, texto a texto, <strong>estos nos lleven</strong> de la mano <strong>hacia los puntos esenciales de tu obra</strong>, tus preocupaciones que, como ante un espejo, quieres que el lector se mire. </p>



<p class="wp-block-paragraph">¿ <strong>Qué te llevó a colocarlos</strong>, de manera precisa, en cada uno de los capítulos? ¿<strong>Por qué estos autores</strong> y no otros?</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="577" src="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2024/10/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-27-a-las-21.28.07_3d458e9f-1024x577.webp" alt="" class="wp-image-13302" srcset="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2024/10/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-27-a-las-21.28.07_3d458e9f-1024x577.webp 1024w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2024/10/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-27-a-las-21.28.07_3d458e9f-300x169.webp 300w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2024/10/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-27-a-las-21.28.07_3d458e9f-768x433.webp 768w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2024/10/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-27-a-las-21.28.07_3d458e9f-1536x865.webp 1536w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2024/10/Imagen-de-WhatsApp-2024-09-27-a-las-21.28.07_3d458e9f-2048x1154.webp 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<ol class="wp-block-list" start="3">
<li><strong>Del relato al meta-relato</strong></li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph">En este libro, el relato poético apunta a <strong>temas esenciales</strong>, cito algunos de los temas que abordas:<strong><em> El tiempo, la memoria, la soledad, y&nbsp; la existencia</em>.</strong> Y de estos y otros temas los versos nos llevan <strong>a un meta-relato</strong> poético que va más allá de la propia obra. Digo <strong>esenciales y lo digo desde el aspecto más filosófico</strong> y profundo de la palabra <strong><em>esencia</em></strong>, es decir, aquello que constituye <strong>la naturaleza de la realidad,</strong> lo que permanece, lo que no es accidental.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los materiales que también nos llevan al meta-relato son <strong>los aforismos. </strong>&nbsp;con la presencia de estos aseveramos que este libro <strong>no es solo un libro de poemas sino también un libro de reflexión.</strong> L<strong>os aforismos</strong> saltan por los rincones de esta obra, es decir, en algunos poemas aparecen&nbsp; unos versos&nbsp; que vienen a ser breves sentencias que expresan una verdad. Digo <strong>algunos</strong>:&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<em>Todo final es un comienzo/ una puerta que se abre a lo desconocido</em>” (pág. 27);&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<em>Pertenecer a todo pero ser uno mismo</em>» (pág. 79);&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<em>Tras el telón que baja/seguirá la tragedia/ cotidiana del mundo</em>” (pág. 92).&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay muchos más ( págs.: 29; 39; 45; 64; 83), pero no nos vamos a detener en ellos. Esto sería material para una conferencia con el autor. Os sugiero que los busquéis y disfrutéis con ellos. Aquí los he citado para <strong>constatar ese tono esencial y reflexivo </strong>que la obra tiene y que en realidad forman parte del ADN literario de Antonio Castro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para centrarnos en algunos de los temas del contenido propongo:&nbsp; <strong>leer</strong> (recitar) algunos poemas, después, <strong>te pregunto y comentas:&nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">-Referidos <strong>al tiempo</strong><strong>,</strong> <strong>poema VI</strong> (pág.27) &#8211; Lectura (<strong>Elena</strong> García). ( Hay otros VIII, pág. 29)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este poema está en el <strong>capítulo II</strong> donde planteas, en algunos versos,la paradoja de la finitud en lo infinito. En muchos lugares del libro hay una predisposición a mirar de frente la muerte, con este poema he escogido lo que tiene que ver con&nbsp; la <strong>preocupación del tiempo</strong> que pasa (<em>tempus fugit</em>)trayendo a la reflexión aquellos versos de Virgilio en sus Geórgicas. ¿ Por qué?&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">-Respecto a la <strong>soledad</strong>, <strong>poema XIV </strong>(pág. 46) &#8211; Lectura (<strong> Emilia</strong>)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos versos se encuentran en el <strong>capítulo IV</strong>. Aquí nos sitúas en mayo, <strong>en la primavera, </strong>en sus tardes donde aparecen expresiones que aluden al abandono, a la noche, al silencio, <em>a la vespertina soledad</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿ Cómo entiendes&nbsp; <strong>la soleda</strong><strong>d</strong>? ¿ cómo un <strong>punto de partida</strong><strong> </strong>para tomar conciencia del entorno?&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">-Sobre la <strong>existencia</strong> con toques amorosos, <strong>poema XXVI</strong> (pág. 74) Lectura (<strong>Sandra</strong> Martínez).&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este poema se encuentra en el <strong>capítulo VI</strong>, es <strong>un poema de amor</strong>, precioso. Este se encuentra junto con otros dos que hablan de la esperanza ante la zozobra de la vida, de los sueños ante las “cloacas del tiempo”. Elegí este por encima de los otros por su&nbsp; tono existencial profundo ( IV-pág. 19; ) En él hay un elemento capaz de&nbsp; mirar, más allá de la preocupación del tiempo, la muerte. Este elemento es la contemplación de la realidad. Aprovecho una de tus expresiones para preguntarte: ¿<strong><em>Perseguimos el fin o es él quien nos persigue</em></strong>? Cuando se dice<strong> final,¿ es la muerte?&nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">-Sobre los <strong>gestos</strong>: <strong><em>La sonrisa/ la espera/la presencia/ observación</em></strong><strong>:</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Poema XI</strong> (pág, 38) Lectura Elena.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El poema está en el <strong>capítulo III</strong>, en verano, citas el <strong>mes de julio</strong>, donde los otros son parte de ti. Donde haces intervenir un gesto, como <strong>la sonrisa</strong><strong> </strong>en relación con un valor como el de <strong>la esperanza</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Una <strong>sonrisa </strong>puede conceder <strong>esperanza</strong>? ¿ <strong>En </strong><strong>qué sentido</strong>?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Poema XXI</strong> (pág. 63) Lectura <strong>Emilia</strong> González.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estamos en el <strong>capítulo V</strong> donde las palabras muestran la luz, y los gestos doman el mundo. Es septiembre. Los poemas nos pasan de lo superficial a las preguntas profundas ante la realidad, especialmente ante el ser humano.&nbsp; Aquí los pájaros están regresando ( haciendo un guiño a Becker).<strong>La </strong><strong>espera</strong><strong> ante el regreso.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿ Qué <strong>significado </strong>tienen esta nómina de pájaros que regresan: Vencejos/ golondrinas/oropéndolas/? &nbsp; y en el centro del poema la&nbsp; adversativa “ <strong>pero</strong> tú no regresas”&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿ Quién no regresa? ¿<strong>Quién es ese tú literario</strong> que asoma entre los versos de este libro?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Poema XXIII</strong> ( pág. 71&nbsp; ) Lectura Sandra</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hemos <strong>vuelto al </strong><strong>capítulo VI</strong><strong> </strong>pero esta vez para fijarnos en el gesto de la<strong> </strong><strong>presencia</strong><strong> que rescata de la zozobra</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este es un magnífico poema con unas <strong>anáforas adverbiales de tiempo </strong>que, machaconamente, hablan de un estado de ánimo lleno de miedos, de dudas, de zozobras, como las de un náufrago.Para rematar, subrayando en los versos finales, como las preocupaciones desaparecen ante el mensaje de una presencia que provoca y donde el yo poético trata de “<em>luchar </em><strong><em>muriendo</em></strong><em>/ nadar </em><strong><em>soñando</em></strong><em>/ para seguir con vida</em>.” Tremendo estos gerundios.&nbsp; La pregunta, todo esto ¿ es la<strong> afirmación </strong>de una realidad que no acaba de concluir? o ¿ es un <strong>deseo</strong> para todos?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Poema XXXII</strong> (pág.89 ) Lectura Maribel Bazaga.<strong>&nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Estamos en el capítulo final, </strong><strong>el VIII</strong><strong>, donde los poemas subrayan el ser palabra y en el que aparece el otoño. Justo en este capítulo la observación, como gesto es fundamental para descubrir </strong>&nbsp;la tensión paradójica entre la <strong>fortaleza y la fragilidad</strong>. Las imágenes que se escogen así lo expresan: la<strong> hoja</strong> del <strong>roble</strong> (que <strong>cae</strong> )en otoño”. En bastantes poemas juegas con estas <strong>paradojas</strong> y esta es una de ellas. Aquí importa la observación ¿ Qué <strong>sentido le das a este gesto de observar? ¿Es el </strong>&nbsp;punto axial para tomar conciencia de la realidad? Háblanos de de esta paradoja de lo fuerte versus lo frágil</p>



<p class="wp-block-paragraph">Terminamos en este punto. Creo que el diálogo con Antonio ha sido muy elocuente y nos ha permitido desde sus palabras adentrarnos en su forma de sentir y de expresar dispuestos a sorprendernos por este magnífico libro que tenéis en vuestras manos. Quisiera despedirme con las palabras de Abelardo Castillo, uno de los grandes escritores de Argentina, que decía:&nbsp; “<em>La poesía no es una manera de escribir, es más bien un modo de vivir, de percibir el mundo</em>» y esto es lo que ha hecho Antonio Castro mostrarnos cómo percibir el mundo. Antonio te&nbsp; agradezco el haberme invitado a dialogar contigo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gracias por vuestra presencia, gracias Pedro por tu música.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.faustinolobato.com/2024/10/02/y-se-quedaran-los-pajaros-cantando/">Y se quedarán los pájaros cantando</a> se publicó primero en <a href="https://www.faustinolobato.com">Faustino Lobato</a>.</p>
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