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	<title>Efi Cubero archivos - Faustino Lobato</title>
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		<title>Saber-se y sentir-se ante las presencias</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Faustino Lobato]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 14 Nov 2021 01:06:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Reseñas literarias]]></category>
		<category><![CDATA[Efi Cubero]]></category>
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<p class="wp-block-paragraph"></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" src="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2021/11/Cubierta-SOLO-INCLASIFICABLE-1.webp" alt="" class="wp-image-9484" width="203" height="285" srcset="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2021/11/Cubierta-SOLO-INCLASIFICABLE-1.webp 1829w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2021/11/Cubierta-SOLO-INCLASIFICABLE-1-214x300.webp 214w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2021/11/Cubierta-SOLO-INCLASIFICABLE-1-732x1024.webp 732w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2021/11/Cubierta-SOLO-INCLASIFICABLE-1-768x1075.webp 768w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2021/11/Cubierta-SOLO-INCLASIFICABLE-1-1097x1536.webp 1097w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2021/11/Cubierta-SOLO-INCLASIFICABLE-1-1463x2048.webp 1463w" sizes="(max-width: 203px) 100vw, 203px" /></figure>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">Acercarse a la obra en general de Efi Cubero es entrar en un mundo donde el silencio y la contemplación son protagonistas inmediatos. Después de <em>Esencia</em><em>,</em> aparece <em>Solo inclasificable</em> una obra diferente a las otras publicadas. Posiblemente la diferencia de esta obra de texturas metafísicas y contextos literarios que elevan a categoría trascendental lo cotidiano marque ese sentido poliédrico de las temáticas abordadas por nuestra autora.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>EL TÍTULO</strong></p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph"><strong><em>Solo inclasificable</em></strong>,&nbsp; un título intenso que a algunos lectores nos suscita preguntas en un intento de averiguar las claves que estas dos palabras encierran.&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">Decir <strong><em>solo</em> </strong>tiene dos vertientes significantes, la del adverbio que subraya la soledad o la del adjetivo que hace hincapié en la condición única de algo. Curiosamente, estos dos elementos aparecen en esta obra  . </p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">Si a este vocablo le añadimos el de <em>inclasificable </em>entramos directamente en la reflexión, en la pregunta, de por qué la soledad o el contenido único que aparecen en la obra son <em>inclasificables</em>. Inclasificable es lo referido a insólito, a raro, a lo que no tiene clasificación.&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">Dicho esto,la expresión SOLO INCLASIFICABLE se vuelve distinta cuando al introducirnos en el esquema del libro se observa que cada uno de los capítulos lleva por título elementos de la teoría de la música. Entonces la palabra&nbsp; Solo nos lleva a considerarla de otra forma de las arriba expresadas ya que este&nbsp; es una pieza musical donde no existe acompañamiento cantado sino ejecución instrumental. Maravilloso cuando el título de un libro abarca tantas expresiones y al mismo tiempo las conjunta.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>EL CONTENIDO</strong></p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">Vayamos al contenido de la obra y hagamos un poco de exégesis de la misma. Para esto importa contemplar el trazo de esta melodía poética que va desarrollándose, capítulo a capítulo, de una forma esencial y necesaria. Descubrir cómo Efi nos va llevando de lo más terrenal a lo más excelso manteniendo así una forma trascendental de escribir.&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">Esta obra tiene una particularidad y es la de empezar y terminar como si fuera un único poema, en este caso fragmentado, con un esquema que remeda una curva existencial donde el contenido asciende desde lo cotidiano y, después de llegar a la cumbre, desciende a la profundidad de la tensión interior. El contenido de este proceso, está marcado por una extraordinaria sucesión de elementos meta-literarios, simbólicos, y aforísticos. Una combinación perfecta de herramientas literarias apuntalando un contenido profundo capaz de trazar una maravillosa melodía que  justifica los capítulos desde <em>los</em> <em>acordes</em> hasta el <em>adagio</em>, pasando por el <em>contrapunto, el allegro y el andante</em>. </p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">Este continuo secuencial hace notar que, aunque  la textura versal es singular en cada capítulos y éstos pueden mirarse de manera independiente, ninguno de ellos se desprende del resto porque todo está trabado, como un mágico encaje de bolillos. En realidad, la arquitectura literaria del libro dibuja la silueta de una <em>synthesis of line</em>, como la del templo de la Sagrada Familia de Barcelona, ciudad donde nuestra autora ha vivido la mayor parte de su vida. Escribo esta figuración didáctica para entender el continente de la obra. Todo el libro es como un<em> templo</em> donde la melodía del <strong><em>silencio</em></strong> suaviza el dolor pero no lo esconde y enaltece la <strong><em>soledad</em></strong> porque no la rehúye. Efi Cubero, en este <em>Solo inclasificable</em>, ha hecho una <em>arquitectura</em> poética, una obra de arte donde todos caben y a nadie deja indiferente. Todo el contenido de la obra lo podemos entrever en la contraportada del libro, en un breve texto de Álex Chico:</p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">&nbsp; <em>El poema es el lugar donde se produce ese encuentro entre lo que fuimos y seguimos siendo, esa suma de fragmentos que dan cuenta de nuestro paso por el mundo. Un encuentro que suele provocar cierto extrañamiento , tal vez porque no hay nada&nbsp; que nos resulte&nbsp; más ajeno que observarnos a nosotros mismos. Esa es la fortuna o la condena del escritor, la del extraño, y esa es la actitud que asume Efi Cubero.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta reseña apunta a esa <em>condición del extraño</em> tan cercana a nuestra autora.</p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">Las indicaciones de Alex sobre Solo inclasificable son precisas y me llevan a dos aspectos vitales y son los aspectos existenciales que Efi , en este <strong><em>Solo inclasificable</em></strong>, nos muestra: Saberse y sentirse..</p>



<ol class="wp-block-list"><li><strong>Saberse y sentirse.</strong></li></ol>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">En esta obra poética estos existenciales desbordan por todos los rincones. Se evidencia la importancia de <strong>sabernos</strong> en lo que somos de <em>extraños</em> y por otro lado, hace <strong>sentirnos</strong> en esta levedad de lo frágil donde nos encontramos, en el vacío o   enfrentando <em>esa dimensión extemporal, abismos de absoluto, ascensión de fracaso.  </em>Esto no se clasifica, a mi entender no tiene lógica, una pura paradoja. <em> Un solo inclasificable</em>.</p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">&nbsp;Este libro nace del dolor y de la presencia íntima de lo amado, del amor más allá de la razón, de un estado de vigilia permanente que pocos pueden entender y que sólo los místicos probaron. Y esta obra tiene mucho de ello. Como dice Ferran Gallego, <em>Solo inclasificable es más que una respuesta literaria a una pérdida radical. Es la forma misma de vivir con ella y a pesar de ella</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>2. La trabazón de los capítulos</strong></p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">Los cinco capítulos:<em> acordes, contrapunto, allegro, andante, adagio</em>, se convierten en una expresión viva de un proceso duro, propio de la singularidad del extraño. Un tránsito ascético -místico. Un proceso de catarsis.</p>



<ul class="wp-block-list"><li><strong>Acordes</strong></li></ul>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">En este primer capítulo, con seis poemas, nuestra autora nos sitúa en la búsqueda y, sabiéndose <em>compás de espera, </em>dice<em>, avanzamos desde el alba a la noche desde la noche al alba</em>. Sentirse en esta antítesis de la luz y la oscuridad  remite a la mística pitagórica. Los versos que siguen orientan la mirada a un  contexto singular donde el silencio de un confinamiento eleva la realidad hasta provocar la contemplación<em>, </em>donde<em> fragmentos de creación sangran inermes por los dedos desnudos del extraño. </em></p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">El capítulo se ve marcado por una sucesión de acordes  donde por un lado<em>, la piel del interior es piedra líquida,  </em>como un aspecto alquímico que empuja a la perfección<em> ¿quién puede descifrarla? </em>se pregunta Efi Cubero. Por otro lado, en este comenzar a crecer no deja de ser menos importante el <em>podar</em>. La figura de la poda como una forma catártica de crecer. <em>Una cuarentena que alimenta la savia </em>y surge esa visión de la realidad “<em>límite ilimitado iluminando límites</em>”. Un límite que define al ser y en la paradoja de ser ilimitado nos lleva a un punto importante de la propia experiencia. Ahí, dice Cubero, <em>aprendió a despojarse para aguardar la luz</em>. Y este despojo, en este desasirse de sí, nuestra autora se sabe “<em>nota que golpeaba sobre los silencios…frente al fortissimo de la inmensa nada</em>”. Claramente este <strong>saber-se</strong> ( que es pura búsqueda) y este <strong>sentir-se</strong>, es desde donde Efi plantea rescatar con el poema, en cada vida y en cada soledad, la <em>lumbre planetaria</em>, el fuego, desde el <em>hálito</em>, desde el “<em>ruaj</em>”, porque esto <em>sólo el alma lo entiende.</em></p>



<ul class="wp-block-list"><li><strong>Contrapunto</strong></li></ul>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">Así, ascendiendo por este acorde que busca la<strong> armonía,</strong> <em>Solo inclasificable</em>  nos introduce, <strong>c</strong>on el equilibrio propio del  contrapunto, en un recorrido sensual que trasciende desde la propia figura  de<em>l olor a paredes impregnadas de oscuridad</em> o desde<em> el fresco del patio abriéndose al fulgor del jazminero</em>. Estos versos señalan cómo los sentidos se transforman partiendo de una realidad especial, como es la <em>mirada icónica</em>, la que se produce desde el otro lado. Así, con <em>una caligrafía</em> de necesarios silencios, ese <em>rito </em>de <em>ser solo en la palabra/ un solo de silencio</em>, nuestra autora invita <em>a ser ignorando que eres</em> (maravilloso aforismo). Y todo, sin olvidar los cansancios, la soledad, llevando siempre la <em>brújula fiable</em> y buscando <em>estrellas que guíen otras estrellas</em>. Por supuesto, así lo expresa Efi, nunca olvidar “<em>que en las alturas / el alcance de luz es lo importante</em>.” Realmente, esta experiencia nos salva.</p>



<ul class="wp-block-list"><li><strong>Allegro</strong></li></ul>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">Con este capítulo se llega, ascendiendo en la profundidad de la metafísica poética, al cenit de la obra subrayando la energía propia d<strong>el allegro. </strong>Aquí, los poemas&nbsp; abren a la experiencia de la memoria de las cosas, como una forma de entrever la eternidad. Y todo esto en un contexto metaliterario que muestra a la palabra&nbsp; misma como un perfecto instrumento de comunicación frente-a /y con los otros. Esta <em>palabra guarda fidelidad de perro triste</em><em>. </em>Dicho así<em>, </em>la poética parece entenderse como<em> </em>una herramienta perfecta para expresar el despojo íntimo, la forma sutil para desasirse de los fardos, de lo inútil.</p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">En este capítulo los versos imponen esa condición del <em>extraño</em> en el hecho de ir a contracorriente, de mantener “<em>un combate a solas contra el viento</em>”. Cuánta madurez vertida en estas letras que pide descifrar en uno mismo “<em>lo indisoluble</em>”, lo esencial, lo que permanece. De esta forma, a través de un recorrido metaliterario y simbólico Cubero nos señala que “<em>el poeta es un incordiador en un mundo de solos</em>” capaz de expresar en este avanzar lento de la escritura <em>lo que somos, pensamiento que pesa/soledad de una ausencia, percepción y destino/ voz que lleva al extremo/tras la locura de seguir sangrando/&#8230;/entre la incertidumbre  y la certeza.</em></p>



<ul class="wp-block-list"><li><strong>Andante</strong></li></ul>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">En este apartado del libro importa descender por este trazo &#8211; <em>synthesis of line</em>&nbsp; &#8211; de las secuencias con lentitud,<em>casi adagio</em>, con la incertidumbre propia del humano que se sabe y mira más adentro sin encontrarse. “<em>La incertidumbre/ es mirar más adentro/ sin encontrarnos</em>”. Magnífico capítulo de veintidós poemas donde la propuesta es buscar la conjunción hasta que todo sea profundidad, manteniendo la auténtica lección: <em>Vigilar la hoguera, aventar la ceniza y dialogar con algo misterioso que permanece</em>. Este diálogo con <em>lo Otro</em> recuerda la experiencia mística de la zarza ardiente de Éxodo 3 donde el humano se enfrenta con lo <em>totalmente Otro</em>.&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">Un capítulo, éste, donde el yo lírico se declara escritor <em>para el tiempo</em> con mayúsculas,[ ¿eternidad?]. Un tiempo que es e<em>l hondo temblor de otra sustancia </em>por eso se aleja de<em> la fanfarria</em> al escribir y se vuelve-como siempre-<em>a la contradicción de lo incurable. </em>Es quizás, esta irremediable ironía, que enfrenta lo finito a lo infinito, la que hace reaccionar al yo lírico hasta expresar:<em> sola entre multitudes/busco la conjunción./Trazo mi propia línea/ hasta que todo sea/profundidad.</em></p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">El mensaje es claro, se trata de descender de lo excelso<em> </em>de ese<em> Collis Horturum</em><em> </em>y comenzar a deshacerse<em> de ramas/ que impidan crecer y seguir</em><em>, </em>hasta situarse frente a<em> la línea transversal que acorta la vida que reescribe su extrañeza. Y se haga lo que se haga s</em>iempre se termina en esa partida de ajedrez entre dos caballeros que mantienen&nbsp; la principal idea de cómo derrocar al adversario.<em> </em>Al final <em>el jaque mate le dará la muerte.</em></p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">El capítulo termina con un poema que anota la música del saxofonista de jazz Jhon Coltrane&nbsp; puntualizando un sentimiento de libertad y de paz mientras se van derrumbando <em>las últimas barreras</em>.</p>



<ul class="wp-block-list"><li><strong>Adagio</strong></li></ul>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">Al final, descendiendo hasta el pie de la línea secuencial de los versos, aparece -muy despacio- el adagio. Con un <em>compás de 3 por 4 el mundo se inaugura en lo profundo</em> y el ser se descubre volviendo <em>al origen</em>, cada vez más ligeros aunque llegue <em>esta incertidumbre de perdernos</em>. Maravilloso este sentimiento interior de incertidumbre que, lejos de angustiar, lleva a la aceptación de lo evidente acercando al ser a lo que no queda <em>más remedio que [ es ] replegarse al fondo de sí misma</em><em> e</em>n un juego, intenso con lo temporal<em>. cuando el presente ya es solo pasado y el futuro ilusorio apunta a lo infinito.</em></p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">Esta aceptación del dolor ante la partida del ser amado no es indicativa de conformidad ni de acomodo, tampoco de resignación,  porque en sí esta actitud se escribe con un apunte  místico señalando que  la luz del amado alumbra aunque no se alcance. Pura tensión existencial que lleva a sentir, aparentemente, el fracaso al no poder intercambiar una vida por otra. Y sin embargo, estas expresiones, aunque resulte contradictorio,  revelan una fusión de alma, a través de la cual se puede “gustar/saborear” la proximidad del amor, como si se abrazara el aire <em>aquí, mientras sucedes </em>(silencio versal)./ <em>Aquí mientras te amo</em> (silencio versal)./ <em>Aquí mientras te nombro inútilmente</em>. Bendita inutilidad que evidencia la presencia del ser querido.</p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">En el apartado final de la obra aparece, solemne,  la soledad,<em> esa soledad de acantilado  [</em>que<em> ] importa, </em>en un <em>apocalypto </em>perfecto, en un <em>descorrer las cortinas,  [y] reivindicar </em>el hecho de la presencia del amado. Así, el <em>atestiguar la vida para eludir la muerte </em>provoca<em> </em> <em>la martyria</em> (μαρτυριον). Con el significado profundo de esta expresión con la que se cierra el libro <em> </em>parece dar a<em> </em>entender que aunque se acabe una etapa, una forma de mirar y de vivir, para comenzar otra, se continuará manteniendo la intensidad vital , <em>incordiadora</em> y molesta,  del poeta. Sí, porque el poeta, en este caso, no hace más que mostrar desde la propia verdad de su vida el sentido del <em>extraño</em> capaz de <strong>saber-se </strong>frágil y, desde ahí, seguir creciendo; de <strong>sentir-se</strong> limitado y, aunque resulte paradójico, trascender.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>PUNTO FINAL</strong></p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">&nbsp; Agradezco a Efi Cubero el haber escrito esta obra tan extraordinaria, por haber sido capaz de mezclar las estéticas de lo musical y de lo poético envolviendo, magistralmente, paisajes místicos y existenciales y todos ellos,marcados por la soledad de la incertidumbre y la extrañeza.&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">La obra, <em>Solo inclasificable,</em> es una magnífica y atrevida creación capaz de explanar&nbsp; sentimientos ante la ausencia-presencia del ser amado, sin caer en la sensiblería. Impresionante, el poder que tienen algunos versos del libro. Más allá de lo elegíaco o del dolorismo de la Storni, hay una explosión sencilla de amor con la contundencia del aforismo o la sencilla solemnidad del haiku. En definitiva, este es un libro que revela la extraordinaria madurez de Efi Cubero en este oficio del <em>ars poética</em>. <strong><em>Solo inclasificable</em></strong> es una obra única y extraordinaria que se mantendrá en el tiempo con las categorías de lo universal propia de las grandes obras.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img decoding="async" src="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2021/11/cubero.jpeg" alt="" class="wp-image-9483" width="812" height="541" srcset="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2021/11/cubero.jpeg 765w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2021/11/cubero-300x200.jpeg 300w" sizes="(max-width: 812px) 100vw, 812px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">Efi Cubero, (Granja de Torrehermosa, Badajoz). Residió desde niña en Barcelona, allí realizó estudios de Historia del Arte, Lengua y Literatura. Autora de los libros, entre otros, «Fragmentos de exilio» (1992), «Altano» (1995), «Borrando márgenes» (2004), «La mirada en el limo» (2005), «Estados sucesivos» (México, 2008), «Ultramar» (2009), «Condición del extraño» (La Isla de Siltolá, 2013), «Punto de apoyo» (2014). Autora del libro de ensayos «Esencia» (La Isla de Siltolá, 2019) y del libro de artista «Mesa para tres» (2021) junto al pintor Paco Mora Peral. Ha colaborado en varios libros de ensayos. Numerosos poemas, narraciones y entrevistas a personajes del mundo del arte, el pensamiento, la ciencia y la literatura le han sido publicados en diferentes antologías y en revistas académicas de pensamiento o literarias de España y América.</p>
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		<title>Encuentro con Efi Cubero</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Faustino Lobato]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 09 May 2021 22:25:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[En compañía]]></category>
		<category><![CDATA[Encuentro con]]></category>
		<category><![CDATA[Efi Cubero]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Hace tiempo que conocí a Efi Cubero, una gran ensayista, poeta y mejor persona. De todos los escritos que hasta el momento había publicado me llamó la atención un libro,...</p>
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<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">Hace tiempo que conocí a Efi Cubero, una gran ensayista, poeta y mejor persona. De todos los escritos que hasta el momento había publicado me llamó la atención un libro, <em>Condición del extraño</em> publicado por la editorial Isla de Siltolá. Este libro lo <em>devoré</em> en poco tiempo. Lo volví a releer y cuando llegué a la pagina 41, al poema que da título a la obra, me quedé contemplando los dos primeros versos: <br /><em>Sin prisas el extraño no desea/la exactitud perdida en el camino</em>. <em>Sin prisas</em>, esta expresión me resultó ser  una llamada de atención&#8230;Y lo más importante,  las expresiones que le seguían, e<em>l extraño no desea la exactitud perdida en el camino, </em>iban directas a mi estado de ánimo. Había roto con tantas cosas, que me sentía también roto por lo perdido o por la exactitud de lo que creía era mi forma de existir. </p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">El poema de la página 41 me siguió  martilleando durante algún tiempo. Sí, en esos momentos serenaba una parte de mi vida; después un estado crítico comencé a sentirme  en la extrañeza  de lo cotidiano. Buscaba tantas cosas que algunas coincidían justo con lo que el poema me indicaba. Y en esta generosidad de la extrañeza, en este vivir a diario de la sorpresa, empecé a darle la vuelta, con esa condición de extraño, al sentimiento del fracaso y de la <em>desgracia. No más vivir </em>como un naufrago agarrado a un pecio en alta mar.</p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">Agradecí y sigo agradeciendo que existan escritoras como Efi capaces de ayudarme a mirar por dentro y enfrentar las heridas hasta ser capaz de personarme.</p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">Más tarde, propuse en el grupo de tertulia literaria Página 72, a la que pertenecía,  invitar a Efi  a nuestro encuentro mensual para que nos contara su experiencia como escritora y nos hablara de su obra. Y así lo hice, cuando todos me dieron el visto bueno. Aquel encuentro fue precioso. Esa tarde de tertulia la acompañó  Alfonso ( de feliz memoria), su marido, alguien también extraordinario. Conocerles a los dos fue realmente un regalo.</p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">Sin darme cuenta, Efi Cubero se había convertido en una de mis escritoras de referencia. No tardé en llamarla un día para proponerle que leyera un texto que estaba terminando para publicar en la editorial Vitruvio. Se trataba de <em>Memorias de un Naufragio</em>, lo que después sería <em>Rehacer el alba</em>.  Pensaba que su opinión era importante en lo referente a la claridad comunicativa y emocional del escrito. Al final, Efi no sólo me dió su opinión sino que hizo el prologo de la obra: una lectura exhaustiva y profunda de lo que allí se decía. Mi extrañeza había conectado con esa condición del extraño que años anteriores había leído en su obra.<br><br></p>

<a class="nectar-button large regular "  role="button" style="margin-top: 30px; margin-bottom: 25px; color: #ffffff; background-color: #0cb7f2;"  href="/rehacer-el-alba-memorias-de-un-naufragio/" data-color-override="#0cb7f2"  data-hover-color-override="#0994c7" data-hover-text-color-override="#ffffff"><span>Descubre el libro</span></a>




<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">Hoy sigo teniendo este libro suyo,<em> Condición del extraño</em>,  como libro cabecera y a Efi, como una autora de referencia y una persona amiga .</p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph"> <img decoding="async" width="150" height="113" class="wp-image-8628" style="width: 150px;" src="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2021/05/efi.webp" alt="" srcset="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2021/05/efi.webp 2560w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2021/05/efi-300x225.webp 300w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2021/05/efi-1024x768.webp 1024w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2021/05/efi-768x576.webp 768w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2021/05/efi-1536x1152.webp 1536w, https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2021/05/efi-2048x1536.webp 2048w" sizes="(max-width: 150px) 100vw, 150px" />     <img decoding="async" width="150" height="112" class="wp-image-8629" style="width: 150px;" src="https://www.faustinolobato.com/wp-content/uploads/2021/05/efi-cubero-2-descarga-2.jpg" alt="" /></p>
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