<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>4 archivos - Faustino Lobato</title>
	<atom:link href="https://www.faustinolobato.com/tag/4/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.faustinolobato.com/tag/4/</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Tue, 18 Oct 2022 20:57:11 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.1</generator>
	<item>
		<title>TAMBOR de Julio A. Huillca</title>
		<link>https://www.faustinolobato.com/2020/08/02/tambor-de-julio-a-huillca/</link>
					<comments>https://www.faustinolobato.com/2020/08/02/tambor-de-julio-a-huillca/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Faustino Lobato]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 02 Aug 2020 23:15:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Reseñas literarias]]></category>
		<category><![CDATA[4]]></category>
		<category><![CDATA[Abismos del Suroeste]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://faustinolobato.com/?p=7526</guid>

					<description><![CDATA[<p>JULIO ANTONIO HUILLCA (1990), con su opera prima TAMBOR, amplía la excelente nómina de autores del Proyecto Editorial Abismos del Suroeste en su número 4. LA OBRA La obra, TAMBOR,...</p>
<p>La entrada <a href="https://www.faustinolobato.com/2020/08/02/tambor-de-julio-a-huillca/">TAMBOR de Julio A. Huillca</a> se publicó primero en <a href="https://www.faustinolobato.com">Faustino Lobato</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph"><strong>JULIO ANTONIO HUILLCA (1990)</strong>, con su opera prima <strong><em>TAMBOR,</em></strong> amplía la excelente nómina de autores del <strong>Proyecto Editorial Abismos del Suroeste</strong> en su número 4.</p>



<ol class="wp-block-list" type="1"><li><strong>LA OBRA</strong></li></ol>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">La obra, <strong><em>TAMBOR,</em></strong> prologado por Santiago Méndez, nos introduce en una poética fresca y diferente ya que los <strong>once poemas</strong> que componen la obra no se atienen a los parámetros clásicos ni libres de versificar. Su autor<strong>, Julio Antonio Huillca</strong>, nos asoma como un “<strong><em>tambor hembra</em></strong>” no a la medida de los sonidos sino a los versos de los sonidos de diferentes culturas donde el tambor es parte esencial de los rituales de paso.<br></p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">2. <strong>LA ÉTICA DE LA ESTÉTICA</strong></p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">Si nos acercamos al libro descubriremos una estética en la colocación de los versos que se atiene, al zigzag de los sonidos roncos de algunos tambores y como el río Amazonas, serpentea por el ancho de las páginas,  conformando con ello un contenido mágico. </p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">En este libro se provoca ese ritual de ir desde el centro de uno mismo al exterior, de la vida a la muerte para renacer en la propia vida.</p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">3. <strong>EL CONTENIDO</strong></p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">En cada uno de los <strong><em>once poemas</em></strong> asimilado a un título está el nombre de un tambor. Es como si el autor quisiera unir las voces de muchos lugares a las voces interiores que expresan y reclaman atención desde él mismo. Las voces de la propia tierra que se trasmiten con los sonidos del tambor a golpe de baqueta son también la voz, el verso de este poeta, por ahora, desconocido en el mundo literario</p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph"><br>&#8211;<strong>Lo circular del mensaje </strong>donde la mística de la noche toma un singular protagonismo. <strong>Así, Julio </strong>nos introduce con el <em>tambor llamador</em> en la voz de África en el Caribe. Un poema donde <strong>la noche, como ámbito</strong>, es testigo de una transformación y no de una metamorfosis. <strong>El poeta “</strong><strong><em>secretamente pájaro</em></strong><strong>”</strong> confiesa haber sido otras reencarnaciones hasta  llegar a la contradicción hecha vida, “<em>corpus débil sembrado cuidadosamente/ por las manos fuertes de mi padre</em>.” De la transformación pasa a la danza con la <em>tambora dominicana. </em>Esta nos lleva, con unos versos cargados de sensualidad y sexualidad, “<em>hasta el delirio / que funde la tierra y el fuego</em>”.</p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">Ya en los poemas finales del libro, en un maravilloso recoger los mensajes, se vuelve con el sonido del tamboril<strong>, al sueño, a la noche</strong>, a la indagación de amor, al placer, a la mirada hueca –como un estar en el interior de un árbol. Sin embargo, a pesar del recogimiento el poeta no deja de llevarnos al extremo de la “<em>excitación o locura/tristeza o herida/pauta o respiro</em>” de una mente delicuescente, desde donde el poeta nos descubre que “<em>los versos son /palitos de fósforo/ metidos no sé cómo-dice- en las cajas chinas/ de un escritorio</em>.” Es aquí donde el poeta se nos muestra como “<em>el pequeño erizo que tartamudea/ la misma letra interminable / con su resquebrajada voz inescuchada</em>…” Sí este es el poeta que “<em>cual escarabajo</em>” empuja <em>bolas sagradas de excremento…/ los enredados hilos del sueño</em>.”</p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">&#8211;<strong>La metáfora permanente del tambor</strong> sirve como justificante para hablar de <strong>situaciones diferentes</strong>. De esta forma, a través de la <strong><em>Caja andina</em></strong> la voz del pueblo de la <em>Kuka</em> se hace sentir en el poeta reivindicando el derecho de algunos pueblos a existir. Solo el señor de los<em> Apus, </em>que habita la montaña, sabe del dolor y la gloria de quienes reclaman “<em>ser pampa/ o puma/ o noctívago recuerdo/ en cualquiera de los</em> [robles andinos] <em>arduamente tallado</em>. Por otro lado, el sonido ronco del <strong><em>Bombo legüero</em></strong> que se oye en la distancia, subraya el <strong>éxodo de quienes viajan en el tiempo</strong>, de aquellos que, &#8211; como el poeta- están a la deriva. El <em><strong>Foot drum</strong></em>, Sirve a nuestro autor para apuntar a ese tambor transformado, antes descubierto en las <em>Kivas</em> californianas, y con este hecho indicar, en siete estrofas -redondas y serpenteantes del este al oeste de la página- como se cambia lo mejor hasta rompernos. Esto es lo anotado en los <strong><em>fragmentos</em> “<em>de un amigo</em></strong>” donde los imposibles, la temporalidad, el consumo, los deseos, y la mentira conforman nuestro universo; un poema que- nos indica como “<em>ocultamos mujeres de arena/ en los bolsillos rotos/sin monedas ni testigos</em>” o como “<em>te asaltan todavía las armas químicas/ de los escaparates/ de nuestra ciudad invadida, huérfana</em>”.<br></p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">&#8211; En el centro mismo del libro salta la<strong> <em>Memoria</em></strong> donde el poeta apunta a ese haber dejado los sueños “<em>en el conjunto de las palabras necesarias</em>” y con guiños portugueses de la <em>saudade </em>gime “<em>bailando chachá” …/ “en los pliegues de la Habana</em>. La permanente memoria de la realidad más cercana ante la que el poeta se pliega. Es través del ronco sonido gaélico con el <strong><em>Bodhra</em></strong><em>n</em> donde en círculos concéntricos, como el sonido que este tambor provoca, nuestro autor va construyendo los versos que hablan del<em> inicio</em>, de las <em>caricias</em>, de las <em>madres</em>, de la<em> mañana</em>, del <em>vient</em>o, de la <em>luna</em>, de la aventura, de la <em>soledad patern</em>a…, de la lluvia. Ante cada una de estas situaciones el poeta dice “<em>me pliego</em>” o lo que es lo mismo me rindo, afronto y salto la barrera. Maravilloso poema con texturas celtas que invaden nuestro universo más cercano. Sí, el poeta se pliega a “<em>esta vida, a la inefable paz de esta derrota/ porque-dice- solo quiero dejar de sentir esto que no siento</em>.”<br></p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">4. <strong>EL VERSO, EN JULIO, UNA MANERA COLECTIVA DE SENTIR</strong></p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">En <strong><em>TAMBOR</em></strong>, más que hablarnos de un instrumento y su sonido, Huillca nos encara ante las voces, ante los gritos de muchos pueblos que reivindican su existir, que van desde El Caribe hasta la Pampa pasando por el mar del Japón y atraviesan el Oriente próximo. Voces que Julio Antonio ha sabido contener en una sola voz, la suya propia que, en unos versos -llenos de verdad-, también nos enfrentan con nosotros mismos. El poeta se vuelve espejo y nos muestra lo que somos o dejamos de ser en lo que otros son.</p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph">                     <strong>Gracias a Julio A. Huillca</strong> por presentarse un día de 2018 a la Tertulia Página 72 donde lo conocí y desde entonces lo disfrutamos como alguien muy especial. <strong>Enhorabuena a Abismos del Suroeste</strong> por habernos traído la voz de este peruano, Julio Antonio Huillca, que ha vivido y soñado en ese punto de la Amazonía,<strong> Puerto Maldonado</strong>, en la región de <strong>Madre de Dios</strong>, próximo a Brasil &#8211; donde la vida sigue palpitando sin mentiras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para leer la obra, pinchar aquí abajo:</p>



<p class="has-text-align-justify wp-block-paragraph"><a href="https://drive.google.com/file/d/1K68V8UnqYyoO4zfBN08e5Lig9FMGf6sg/view?fbclid=IwAR1OibU-ia0rbSsHmRfNGOrB7pm2zZP3BcvLGegrHdDdTn3wnObja5PBvGE">https://drive.google.com/file/d/1K68V8UnqYyoO4zfBN08e5Lig9FMGf6sg/view?fbclid=IwAR1OibU-ia0rbSsHmRfNGOrB7pm2zZP3BcvLGegrHdDdTn3wnObja5PBvGE</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<figure class="wp-block-embed"><div class="wp-block-embed__wrapper">
https://drive.google.com/file/d/1K68V8UnqYyoO4zfBN08e5Lig9FMGf6sg/view
</div></figure>
<p>La entrada <a href="https://www.faustinolobato.com/2020/08/02/tambor-de-julio-a-huillca/">TAMBOR de Julio A. Huillca</a> se publicó primero en <a href="https://www.faustinolobato.com">Faustino Lobato</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.faustinolobato.com/2020/08/02/tambor-de-julio-a-huillca/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>1</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
